El camello

 

El camello

 

El camello

Aunque no es uno de los animales más representados en la plástica románica, es uno de los más conocidos durante la Edad Media, porque forma parte de las grandes caravanas de mercaderes que hacían las rutas comerciales más importantes de Asia y África. Podéis ver uno en las pinturas murales de Sant Joan de Boí. Como animal exótico también se le representa en las estancias nobiliarias, sirve de montura en los catares de gesta ya veces se ofrece como regalo imperial.
Se le considera un animal humilde porque cuando debe ser cargado se agacha en el suelo. Por ello, durante la edad media aparece como atributo de la obediencia y símbolo de la humildad y la sumisión. Si os fijáis, el camello de Boí lleva una cruz pintada en el cuerpo, referencia a Cristo que se somete humildemente a la voluntad del Padre.
Las pinturas de esta sala son un buen ejemplo de un bestiario medieval. Se puede ver un montón de animales, algunos reales, otros fantásticos, fruto del imaginario de la época: el elefante y el carcoliti, la bestia apocalíptica de siete cabezas, la vipra, el gallo, la pantera..., como también lo es la representación del Arca de Noé en las pinturas de Sigena, al final del recorrido por la sala de arte románico.