Virgen de Ger

 

Virgen de Ger

 

Virgen de Ger

-¿No? Entonces… ¿qué soy yo?

-Es una pregunta ociosa y viciosa: pregúntate mejor que procesos te han llevado a pensar “yo soy esto”

Entrevista a Pol B. Preciado. La Vanguardia 02/04/2008.

 

El arte nos ofrece también imágenes que recogen y expresan muchos de los aspectos de la sociedad que los crea. En este sentido, fue en el contexto de cristianismo medieval donde se difundió uno de los estereotipos que han marcado con más fuerza el imaginario social respecto a lo que ha de ser una mujer: la mujer-madre. Este modelo iconográfico, tomado de las diosas primitivas, abundante en el tiempo del románico y que explota verdaderamente en el arte gótico, se perpetuará a lo largo del tiempo, con ligeras variaciones, y presenta la maternidad como la razón substancial de la existencia femenina. La mujer como máquina de afecto y cuidado, que da vida pero que no expresa ninguna señal de existencia autónoma y significativa fuera de esta relación reproductiva, quedará recluida dentro del hogar, espacio privado y doméstico diferenciado de la esfera pública a la cual no habrá ningún acceso. Este es un buen ejemplo de cómo los poderes de un momento y su concepción del mundo marcan el imaginario global de una sociedad e incluso la transcienden.

 

 

Virgen de Ger, Románico s.XI