Santa Catalina

 

Santa Catalina

 

Santa Catalina

Según la leyenda, Catalina fue una noble de Alejandría cuyo padre quería obligarla a casarse con el emperador romano. En defensa de su fe y de su “matrimonio místico” con Cristo, pero, ella se negó y, por ello, fue sometida a toda una serie de torturas, de las cuales surgió indemne, hasta que finalmente murió decapitada.

Como la mayoría de santos mártires suele acompañarse de la palma y, en relación con su leyenda, adopta el aspecto de una dama noble, a menudo coronada. Sus atributos más universales son la rueda de puntas rota y la espada, en alusión a uno de los tormentos más conocidos que sufrió y a su muerte. A veces aparece pisando una figura masculina coronada, el emperador, a quien rehusó y que fue quien la sometió a martirio.