Juli González. Montserrat asustada, 1940

Montserrat cridant
 

Juli González. Montserrat asustada, 1940

 

Juli González. Montserrat asustada, 1940

A partir de 1936, González, preocupado por los acontecimientos de la Guerra Civil, hizo muchos dibujos que le sirvieron después para esculpir La Montserrat, que se ha convertido en símbolo de la mujer catalana, su dolor y su protesta contra la guerra, además de jugar un papel central en la obra de González desde los años 30 hasta el final de su vida.

Pasada la guerra retomó el tema y se replanteó esta figura femenina, que grita contra la represión, la injusticia y la barbarie. Realizó dibujos, como el que ahora comentamos, que culminaron en una nueva escultura, Cabeza de la Montserrat gritando, que modeló en yeso y se fundió cuando el artista ya había muerto. Tanto en estos últimos dibujos como en la escultura se muestra la capacidad del artista para reflejar unos sentimientos que van más allá del planteamiento formal de la obra, su propio grito contra la injusticia de la guerra.

 

 

Montserrat asustada, Juli González, 1940