Josep de Togores. Printània, 1922

Printània
 

Josep de Togores. Printània, 1922

 

Josep de Togores. Printània, 1922

Hacia 1917, una generación de artistas unos diez o quince años más jóvenes que los primeros noucentistes, entre los que destacan Josep de Togores, Enric C. Ricart, Francesc Domingo y Joan Miró, se presentan públicamente en Barcelona. A pesar de no tener una estética común, coinciden en rechazar el noucentisme mediterraneista y proclamar su admiración por Paul Cézanne. La mayoría cultivan un arte figurativo que, en algunos casos, se acerca a ciertos planteamientos vanguardistas.

En 1919, Togores comienza una larga estancia en París y compagina durante un tiempo la práctica artística con la crítica de arte. Algunas de las obras que pinta entonces, como la que comentamos, reflejan un retorno al clasicismo mediterráneo, fruto de su relación con el escultor Aristides Maillol. Con una paleta amplia y colorista, Togores se recrea entonces en la representación de los volúmenes y en el dibujo. 

 

 

Printania, Josep de Togores, París, 1922