El marco histórico del arte románico

Museu Nacional Art Catalunya | Romanic
 

El marco histórico del arte románico

 

El marco histórico del arte románico

El arte románico responde a un contexto histórico concreto, marcado por unas condiciones favorables que se fueron produciendo desde mediados del siglo x, cuando gradualmente Europa occidental va recuperándose después de un tiempo de inestabilidad. Esto se traduciría en la mejora de las técnicas agrícolas, en un aumento demográfico, en la revitalización del comercio y en mejoras en las comunicaciones. Es la época del feudalismo, basado en una estructura social muy jerarquizada.

La Iglesia participaba de esta estructura, de entrada como defensora de unos valores espirituales. Desde la sede papal en Roma se puso en marcha una profunda reforma, conocida como Reforma Gregoriana, con objeto de luchar contra la relajación moral del clero y dirigida, asimismo, a fortalecer la independencia de la Iglesia respecto al poder laico. Este ambiente de renovación se tradujo en una impresionante política constructiva que impulsaría nuevos edificios y la renovación de otros ya existentes.

El interés por Tierra Santa (Jerusalén, Belén, etc.), donde había vivido Jesucristo, y por los centros que albergaban las reliquias de santos más preciadas (especialmente Roma y Santiago de Compostela), condujeron al desarrollo de una serie de vías de comunicación para la peregrinación, que contribuyeron a la internacionalización del hecho artístico. La circulación de conocimientos supuso la llegada a Occidente de la influencia del arte bizantino, tanto en pintura como en escultura. Las cruzadas, expediciones cristianas para liberar Tierra Santa de los musulmanes, que se iniciaron a finales del siglo xi, también favorecieron la intensificación de los contactos. La relación con el mundo islámico comportó también un gran enriquecimiento en el ámbito cultural y artístico.