Conversió de Sant Pau de Maíno

  • Reintegración cromática

    Las pérdidas puntuales de policromía, que afortunadamente son de poca importancia, se reintegran con acuarelas, para facilitar la buena lectura visual de la obra.

    Una vez barnizada la capa pictórica, se acaba de ajustar algún retoque puntual con pigmentos aglutinados con barniz.

    Si desea profundizar en el estudio de la atribución de la obra a Maíno y en su restauración, consulte:

    Francesc Quílez, Una nova atribució La conversió de sant Pau de Juan Bautista Maíno (pdf).

    Francesc Quílez i Mireia Mestre, La conversió de sant Pau de Juan Bautista Maíno. Atribució i restauració. La recuperaxció d'una pintura per al Museu Nacional de Catalunya (pdf -en catalán).

  • Tratamiento de los estucos

    Los estucos de intervenciones anteriores se tratan de la siguiente manera: los que están en mal estado se eliminan aplicando humedad con pincel y medios mecánicos. Puntualmente, se nivela algún estuco y se decide respetar los que están en buen estado porque han demostrado ser estables con el paso del tiempo.

    Para hacer el estuco se utiliza yeso (blanco de España) y como aglutinante se utiliza pegamento natural de origen animal (cola de conejo). Se aplica con pincel para conseguir la máxima precisión posible para rellenar los desniveles de las lagunas.

  • Limpieza. Segunda fase: Repintar y reverso

    Para retirar el repintado al óleo de la tira inferior, se ha aplicado una solución química y medios mecánicos. Las pruebas hechas con hielo no han dado buen resultado.

    En el reverso, no se han podido eliminar las manchas oscuras de coletta (adhesivo orgánico) de la tela del forro. La limpieza en seco ha reducido las manchas producidas por el agua.

  • Limpieza. Primera fase

    Las ampollas de la capa pictórica producidas por la acción del fuego han condicionado el tratamiento y el proceso de limpieza. Por ello, una primera fase, se ha optado por una limpieza acuosa, seguida de una fijación puntual de la capa pictórica. Durante este proceso de limpieza, primero se ha eliminado el polvo superficial del anverso con medios mecánicos, una brocha suave, y la del reverso por aspiración, retirando los depósitos acumulados bajo el bastidor.

    En una primera fase se ha optado por una limpieza del polvo superficial del anverso con medios mecánicos, una paletina suave y del reverso por aspiración, retirando los depósitos de suciedad acumulados bajo el bastidor.

    Seguidamente, una limpieza acuosa de la capa pictórica con la solución eficaz de jabón fuerte (Sodio lauril sulfato) H2O pH 8,5 que se retira con H2O pH 8,5. esta solución permite la retirada del hollín que ennegrece la pintura.

  • Fijación de la capa pictórica

    Fijación de la capa pictórica con la tabla caliente de succión, utilizando el papel de cáñamo y aplicando cola de esturión con pincel, presionando suavemente con la espátula para ayudar a bajar las ampollas provocadas por el calor del fuego el momento de la incendio.

    Una vez fijadas las zonas de capa pictórica con riesgo de pérdidas se retira el barniz bastante oxidado, que es el responsable del tono amarillento de la pintura.

  • Intervenciones anteriores y radiografía

    En cuanto a las intervenciones anteriores, la pintura sufrió una modificación de formato: se cortó por la parte derecha del espectador, por arriba y por abajo, dejando el lateral izquierdo íntegro.

    En la radiografía se observa el añadido de una tira de tela pintada en la base de la composición que no ocupaba su lugar de origen. Correspondía a la parte superior de la pintura de donde había sido cortada para pegarla, girándola 180 º, en la parte inferior.

  • Estado de conservación de la capa pictórica

    La obra presenta una capa superficial de color marrón, heterogénea y oscurecida, con ampollas, pérdidas y sequedad en la capa pictórica, como resultado de la acción del fuego.

    En cuanto al soporte, la madera del bastidor se acabó rompiendo en la parte superior, y tanto al larguero como la tela de reentelage que cubre el reverso del lienzo original, se observan rastros de una humedad, como consecuencia del agua utilizada para la extinción de las llamas.

  • Conversión de San Pablo de Juan Bautista Maíno

    Por un informe que se conserva en el archivo del Museu Nacional, sabemos que el estado de conservación de esta obra de gran formato (244,5 x 157 cm) era consecuencia de un incendio que se produjo el 1 de abril de 1985, en una dependencia municipal de Barcelona, donde la obra decoraba una de las paredes. Durante el siniestro, la pintura estuvo expuesta a altas temperaturas y tanto los materiales originales como los añadidos en diversas restauraciones reaccionaron entre ellos, sufrieron transformaciones y deformaciones, y como resultado se produjeron algunos daños considerables.

     

    Restaurador de pintura: Carles Pongiluppi

    Restauradores de madera: Vicenç Martí y Pere de Llobet