La exposición es un homenaje al escultor más genial e internacional del románico catalán, el Maestro de Cabestany –para algunos un verdadero Picasso del siglo XII– y su obra maestra, la perdida portada en mármol de Sant Pere de Rodes, en el Port de la Selva (1160-1170). La muestra abordará también la sorprendente trayectoria vital de este artista —entre Toscana, Midi, Cataluña y Navarra—, así como los numerosos interrogantes abiertos en relación con las fuentes y las intenciones originales de su arte.
La aparición de una serie de piezas procedentes de este conjunto y el ingreso de cinco de ellas (un relieve, dos cabezas masculinas, un fragmento de vestimenta, y la cartela del INRI de la cruz) en la colección del MNAC han propiciado esta muestra ambiciosa y de largo alcance que pretende poner en valor la originalidad y “modernidad” de este escultor itinerante en el contexto del románico europeo, así como llamar la atención sobre la extraordinaria dimensión artística de la abadía benedictina de Sant Pere de Rodes y su larga y agitada historia patrimonial desde la Edad Media a la época contemporánea. El monasterio, enclavado en un lugar incomparable, en el que la naturaleza es indisociable del arte, se ha convertido en un mito contemporáneo de la historia del arte románico.
Obras inéditas y descubrimientos recientes
La exposición reúne más de cien obras de escultura, pintura, manuscritos iluminados, dibujos y documentos procedentes de museos, bibliotecas y archivos nacionales e Internacionales (Cluny, Toulouse, Aviñón, París, Pisa, Cremona, Roma, Turín, Londres), con la particularidad de que incluye obras y documentos inéditos. De la portada perdida se exponen, por primera vez, un relieve figurado de extraordinaria calidad recientemente encontrado, tres cabezas masculinas, la cartela del Titulus Crucis de la antigua crucifixión pétrea, un nuevo fragmento del marco de la puerta, así como dos documentos sobre el desmontaje de la abadía y de la fachada escultórica en el siglo XIX. De la misma manera, el visitante podrá acceder a una reconstrucción hipotética de la portada, así como a la confirmación de que los mármoles antiguos reutilizados por el Maestro de Cabestany son de Carrara (Italia) y del Proconesio (Turquía). Por ello, se encontrarán reunidos en un mismo espacio obras de arte románico, sarcófagos romanos, piezas reutilizadas o brutalmente fragmentadas, relatos de viajeros, informes sobre el desmantelamiento del monasterio y testimonios de la progresiva recuperación de la memoria del lugar.
El mito
Todo ello permite reflexionar sobre una serie de temas fascinantes relacionados con la construcción del mito de la abadía de Rodes –la capacidad mitopoyética del paisaje, su primigenia vinculación con Roma, el papel del monasterio como meta de peregrinación–, así como sobre el sorprendente carácter “retrospectivo” del arte del Maestro de Cabestany, que buscaba inspiración en los sarcófagos tardorromanos. Su obra mayor, la extraordinaria portada occidental de Sant Pere de Rodes en mármol, desgraciadamente destruida en el primertercio del siglo XIX, es uno de los ejes principales del proyecto.
La exposición permite adentrarnos en una serie de narrativas que nos hacen viajar al pasado, y está dividida en tres grandes secciones. La primera aborda el momento de la destrucción y dispersión de la portada en el siglo XIX y el posterior nacimiento de la conciencia patrimonial actual. Un segundo ámbito de la exposición explica la edad de oro del monasterio medieval a través de sus vínculos con Roma, la creación de relatos legendarios y la realización de una portada de mármol de la que se ofrece una propuesta de reconstrucción. Finalmente, la exposición plantea una reflexión sobre la inspiración antigua del Maestro de Cabestany y el carácter retrospectivo de su arte y su técnica, con la exhibición de otros ejemplos de los siglos XI-XII traídos desde diferentes puntos de Europa que se muestran junto a los sarcófagos y relieves romanos.