Pesar y medir, un asunto de orden público

 

El poder público se ha atribuido desde siempre la potestad de garantizar el orden público metrológico en beneficio del bien común. Esto quiere decir que les autoridades han sido las que han fijado el sistema de pesos y medidas vigente de manera obligatoria en las transacciones. Dicha tutela se ha llevado a cabo con unas disposiciones normativas materializadas en unos patrones guardados por el municipio como modelos a copiar.

A Barcelona, los encargados de la fabricación de pesos y medidas se incardinaban en el gremio de los cerrajeros. Las autoridades municipales se reservaban el derecho de supervisar las piezas producidas y, si se daba el caso, castigar los infractores. Para llevar a cabo estas tareas, el municipio nombraba a unos oficiales específicos conocidos como afinadores y contrastes, que solían ser destacados cerrajeros. Estos, como testigo y garantía de su verificación, puncionaban los pesos o les balances verificados con una marca estampada al lado del escudo de la ciudad.

 

Capsa amb un joc de patrons de ponderals

 

Caja con un juego de ponderales. Taller de los cerrajeros Farriols, Barcelona, siglo XVIII. Donación de Núria y Eulàlia Tarradell Font.